14 julio, 2017

Estados

LOS CELOS EN LA PAREJA

Una persona que sufre de celos en su relación de pareja puede encontrarse en cualquiera de estos estados, a los que en un principio quise llamar fases, pero que después he considerado mejor mantener el nombre de estados, ya que no toda persona transita necesariamente por todos ellos. Probablemente de los que estáis leyendo estas líneas, algunos estaréis en el segundo estado o en el tercero o incluso en el cuarto pero no todos habréis pasado antes por la negación.

ESTADO I . ESTADO INCONSCIENTE . NEGACIÓN

1. No puedo hacer vida social con mi pareja y me digo cosas como: a mí no me gusta la gente, las reuniones donde todos hablan, las conversaciones dispersas. Prefiero estar en casa a solas contigo. En realidad no puedes tener el control de lo que está viviendo tu pareja y tienes mucho miedo de que allí conozca alguien o DISFRUTE CON ALGUIEN MÁS .También temes mostrar tu disgusto ante los demás y quieres disimularlo.

 

2. LO QUE DIGO a mi pareja que quiero hacer NO ES LO QUE QUIERO HACER EN REALIDAD Escondes tus deseos ocultos de relacionarte y de vivir la vida plenamente con otras personas también. Niegas tus instintos y los disfrazo del personaje que me protege del miedo, por ejemplo, nunca aceptarías reconocer que te atrae tal persona. Eso te hace sentir muy culpable y lo niegas. Así tus propuestas de diversión son aquellas que evitan las situaciones de riesgo, como cenas, reuniones, fiestas, o ir a lugares como la playa u otros donde la gente puede estar desnuda o en actitud de ocio. Propones por ejemplo, visitas intelectuales, museos, charlas sobre temas políticos o de educación que en realidad te interesan menos o nada pero que te hacen sentir fuera de peligro.

 

3. No sé quién soy. Me confundo   Noto que cuando no estoy con mi pareja al lado escojo opciones de diversión muy distintas, opuestas a las que elijo cuando estamos juntos. Probablemente estén más conectadas con el placer, la distensión, la relación con el otro sexo te interesa especialmente, también mezclarte con las personas de tu sexo te puede apetecer mucho.
Te confundes porque te sientes con dos caras, una la que le muestras a tu pareja y otra la que muestras al resto del mundo y sobre todo A TÍ MISMO/A. Es de esta manera que puedes ver que no evitas a la gente y que no tienes un problema, si no que tal vez el problema es tal vez tu pareja.

 

4. Creo que el hecho de tener pareja limita la vida y la forma de comportarse  Necesitas poner la responsabilidad en la vida, en cómo está montada la sociedad, en como son las parejas de hoy en día, incluso criticas la libertad de expresión como la desnudez, por ejemplo y puedes llegar a ser hasta demasiado rígido y sentirte anticuado ante algunos pensamientos y reacciones propias (se me ocurre por ejemplo: “no mires a …. que está desnudo/a!) A veces crees que es tu pareja la culpable de tus malestares, porque se muestra demasiado abierta a los demás y dudas de su amor simplemente porque se atreve a hacerlo. Te intentas convencer de que el problema está fuera .

 

5. Estoy seguro/a de que le gusta alguien concreto. Se trata de tu fantasía, no lo sabes, ni te atreves a hablar de ello, pero si te preguntasen porqué crees eso, contestarías probablemente: “Porque esa persona intenta provocarle, mira como se viste, seguro que intenta seducirla/o, si te fijas en como le sonríe, es seguro que le gusta” o algo similar desde el otro lado: “porque siempre se encuentra casualmente con él/ella, porque noto que se pone de buen humor cuando se encuentran, porque se miran mucho.

 

6. Quiero que se haga lo que yo digo y si no me enfado o me siento con apatía A veces es consciente y a veces no, el caso es que intentas manipularlo para evitar tu exposición al riesgo.
Tu pareja se siente demasiado dirigida/o pero tu no lo vives así. Es tal el estrés que te ha causado el proceso de que te exponga su propuesta y pensar en cómo le puedes dar la vuelta, que te vuelves insensible a tu manipulación.

 

7. Digo “mi pareja es celosa/o” Y todo aquello que estoy sintiendo yo, lo veo sólo en el otro. Esto es porque todavía soy incapaz de reconocer los celos en mí pero me doy cuenta de cualquier detalle que se pueda catalogar de celos en el otro. Esto no significa que tu pareja no es nada celosa/o y que tu te estás inventando lo que ves. Lo que significa es que te das cuenta de cualquier mínimo detalle porque los reconoces muy bien, ya que los vives. Pero todavía no los haces tuyos y sí del otro.

 

8. Defiendo afirmaciones como: “cuanto mas tiempo paso con la pareja mejor” “mi tiempo libre es para estar con mi pareja” “estar juntos es lo único que me importa” Lo que hay detrás de esta afirmación es miedo a la libertad de cada uno por perder el control de lo que hace el otro. Hay una imposición a tí mismo/a de tener que estar siempre con tu pareja. Es como si fuese un ideal de estilo de pareja al que te has adherido pero por miedo. Ni siquiera has valorado otras opciones. Y te das cuenta de que no hay nada de realidad en eso cuando admiras otras parejas que son justamente lo contrario y son felices.

 

9. Tengo dolores de estómago, desarreglos intestinales o infecciones de orina recurrentes, esto puede ocurrir en las tres fases pero en esta es totalmente inconsciente y nunca lo asocias a situaciones emocionales vividas en tus momentos de celos. Puede haber algún otro desarreglo de tipo orgánico como extrasístoles ventriculares (se sienten como palpitaciones) trastornos del ritmo, embolia pulmonar, angina de pecho, insuficiencia coronaria e infarto de miocardio. También de tipo comportamental sexual como tener la líbido muy baja o muy muy alta.
A nivel psicológico: temor al acto sexual, depresión coyuntural, cuestionamientos sobre las propias capacidades sexuales y de reproducción, infertilidad, eyaculación precoz, trastornos de la erección y frigidez.

 

10. Siento admiración por otras parejas. Sin saber nada de ellas, las idealizas e intentas imitar lo que tú fantaseas que hacen. Hay una Mirada muy superficial de los demás y es como si buscaras un referente idealizado para aliviarte creyendo que tu llegarás a ser como has imaginado que son ellos. Sin embargo, lo que tu imaginas te lo crees absolutamente. Para tí esa pareja a la que admiras es tal y como tú has inventado. Que no es ni más ni menos que la que sueñas ser tu.

 

11. Me siento inseguro/a .  Tienes un concepto de tí misma/o infravalorado, te menosprecias, no estás a gusto con quién eres y aún no has detectado claramente qué pasa en tí. De ahí viene que admires a otras parejas y creas que existe tu fantasía, la pareja ideal que has creado en tu mente y como quien podrás llegar a ser un día. Y para sentirte más cerca de tu ideal o incluso, confundirte, a veces, creyendo que ya estás llegando, puedes hacer cosas como vestirte como él/ella o tratar de que tu pareja se comporte como el de tu ideal.

 

ESTADO II. CONSCIENCIA DE LOS CELOS

1. Comienzo a darme cuenta de que aunque cambie de pareja, aunque mi pareja sea fiel por naturaleza, aunque mi pareja haga todo lo que yo quiero para mi tranquilidad, sigo sintiéndome celoso/a.

 

2. Me doy cuenta de que los límites los pongo más estrictos cada vez . Esto provoca efectivamente, que cada vez te sientas con menos autoestima, que te juzgues de controlador/a, de posesivo/a y que tengas la sensación de que los celos aumentan y de que este mecanismo no puede parar.

 

3. Detecto que soy yo quien me limito a mí mismo/a y/o que limito demasiado a mi pareja. Limitándote tú, crees que conseguirás limitar a tu pareja; es como un acto de predicar con el ejemplo. Sin embargo, muchas veces lo que hay dentro de ti es muchas ganas de hacer aquello que le prohibes a tu pareja. En este caso puedes proceder actuando a escondidas y sintiendo culpabilidad por ello.

 

4. NO quiero llamarlo “celos” utilizo inseguridad inconcreta, miedo, “no sé qué me pasa, sufrimiento, incomodidad. O tal vez ya te atreves a reconocerlo ante algunas personas más allegadas , pero en cualquier caso te das cuenta de que los sufres. Dejas de culpar al entorno y te das cuenta de que eso es un problema tuyo.

 

5. Hablo de mis celos aunque tal vez lo estoy llamando inseguridad inconcreta, miedo, “no sé qué me pasa, sufrimiento, incomodidad.

 

6. Continúo sintiendo vergüenza . A veces te escondes de tu sentimiento ante otras personas. A veces eres capaz de mostrarlo abiertamente a tu pareja, a los seres con quienes tienes más confianza.

 

7. Me siento con un nivel de energía bajo, con pocas ganas cada vez que siento celos. Mi sentimiento es de que eso no debería ser así, NO QUIERO SENTIRLOS. Aquí en este punto es probable que ocurra lo que llamamos DEFLEXIÓN en términos técnicos y quieras enfocarte en otro aspecto de tu vida que puedas desarrollar sin la pareja. (por ejemplo: artes u otras actividades o hobbies cuyo interés parece que surge de repente o bien que siempre quisiste hacer pero estaba olvidado durante años) . Esto a veces, conlleva alargar el proceso porque lo que se busca es precisamente NO encarar el asunto que está siendo el problema. Estás en pleno proceso de identificación de algo que te pertenece y que no te gusta nada. Sin embargo, si te dedicas a esta nueva actividad sin huir de tus celos y respetando que los sientes, acaba siendo muy positivo y enriquecedor para tu vida. Este momento del proceso es rico en el sentido de que comienzas a descubrirte.

 

ESTADO III. BUSCANDO SOLUCIONES

1. HABLO DE MIS CELOS ABIERTAMENTE te atreves con naturalidad a hablar de tus celos con las personas conocidas y también notas que haces un esfuerzo para hablar de tus celos ante la mínima oportunidad. Sientes que quieres ser aceptada así, con tus celos , y , en realidad estás en el proceso de ACEPTARTE TÚ MISMO/A siendo celoso/a. Este es el primer paso para la sanación.

 

2. MUESTRO MIS CELOS CONSCIENTEMENTE Eres capaz de darte cuenta en el momento en que estás sitiendolos y puedes discernir si es buen momento o no para mostrarlos y decidir qué hacer. Esto no es siempre así, a veces, muchas veces, sigues sin poder controlar cómo mostrarlos o comunicarlos pero, hay conciencia de todo ello. El hecho de haber dejado en ti un lugar para los celos y que hayan sido reconocidos, hace de por sí sólo que sean más moderados muchas veces.

 

3. BUSCO AYUDA PARA SUPERAR LOS CELOS Cómo superar los celos? esta es ahora tu cuestión principal y te dedicas a buscar esa ayuda profesional que te ayude a ver más. En esta fase, hay personas que estáis interesadas en conocer el origen de esos celos, que necesitáis comprender por qué les tocó a ellos/as. Hay otras personas que no piensan mucho en eso y que os interesa una solución únicamente y normalmente tenéis prisa por superar los celos.

 

4. DESCUBRO MUCHA INFORMACIÓN si te has puesto en manos de un terapeuta que te está acompañando en tu proceso de cómo superar los celos y sobre todo si te interesa el origen de tus celos, notarás que encuentras mucha gente que te habla de este tema y obtienes información necesaria para tu ayuda. También aparecen datos sobre ti mismo y anéctodas que estaban escondidas en tu parte más inconsciente y que te ayudan ahora que has tomado la decisión de trabajar tus celos.

 

ESTADO IV.  SANACIÓN

1. SIENTO QUE PUEDO DECIDIR SENTIRLOS O NO Cuando le has prestado atención a ese sentimiento doloroso que es estar celoso y has creado en ti un lugar para acoger esos celos, que son parte de ti en algún nivel, te das cuenta de que, a veces, ellos mismos es como si dijesen : “no me hace falta salir ahora” y sientes que es un instante que depende de tu decisión. En realidad sería como un diálogo que ocurre en un segundo entre tu parte celosa (digamos, antes negada) y tu parte no celosa (digamos la que acoge todo lo que hay), que diría algo así:

  • – estamos aquí
    – sí, os veo, adelante!
    – gracias por dejarnos un lugar para estar
    – de nada, podéis salir y mostraros
    – no es necesario ahora, gracias

 

2. DISFRUTO DE MIS SALIDAS CON MI PAREJA en esta fase empiezas a sentir la alegría, conocida por ti en otros aspectos de tu vida pero que en este no afloraba especialmente. También sientes confianza tanto en tu valor como persona como en tu capacidad de reacción ante una situación de posible peligro, que antes hubiese desencadenado una escena de celos incontrolable.

 

3. PUEDO DEDICARME A MI VIDA  Hasta ahora tu atención general de tu vida se dividía, ya que una parte del enfoque estaba dedicado a la lucha contra algo que parecía ajeno y el estrés que eso causaba impedía dedicarte a tus cosas y centrarte en tus otros objetivos profesionales, sociales y personales. El hecho de sentir que estás haciendo tu vida, es un indicador rotundo de sanación.

 

4. PENSAR EN MI PAREJA HA DEJADO DE SER UNA OBSESIÓN  Te das cuenta de que los pensamientos fantasiosos o no sobre tu pareja, no ocupan todo el tiempo y, sobre todo, los puedes manejar. Es decir, puedes pararte sobre ellos cuando es necesario y cuando tú lo decides, así como dejarlos marchar cuando aparecen sin que los hayas ido a buscar tú.

 

5. CONFÍO EN MI PAREJA  De repente es como que todo aquello que antes te parecía sospechoso o te causaba desconfianza en tu pareja, ahora ha desaparecido o se ha atenudado mucho. Has de ser consciente en este punto de que quien ha cambiado no es él/ella sino tú.

 

6. DESCANSO Duermes bien, eres capaz de tomar tus ratos de descanso y tu humor mejora. Te vuelves más optimista .

 

7. MIS SÍNTOMAS FÍSICOS HAN DESAPARECIDO   Si habías puesto conciencia en las fases anteriores de como tus manifestaciones físicas como nudos en el estómago, desarreglos intestinales, taquicardias, infecciones de orina u otras se correspondían con episodios en los que los celos eran protagonistas, podrás darte cuenta de que ahora a penas ocurren o no ocurren en absoluto.

 

8. ME VALORO MUCHO MÁS QUE ANTES   Eres tú mismo quien se da o se quita el valor, todos tenemos un valor “per se” que nadie nos puede otorgar o retirar. Y éste se mantiene inamovible para siempre y es el mismo para todos los seres vivos. Pero existe otro valor, que es el que diríamos “de mercado” es el que nos damos nosotros y los demás, según nuestras consideraciones, nuestros juicios, nuestras capacidades, y, que normalmente vienen aprendidos y que fluctúan mucho según la época, la cultura, la edad, etcétera. En este momento en el que dices que te valoras mucho más que antes, estás diciendo que has hecho algún movimiento  enfocado a aumentar tu crecimiento, un movimiento diríamos pro-vida.